Quieres ver sangre?
Anda! Ven, bésame.
Muerde mis latidos en labios palpitantes.
Muérdeme el corazón mientras devoro el tuyo.
Todo en rojo, todo salpicado en sangre y carne.
Aún quieres? Te ríes.
Te ríes y sin pronunciar palabra alguna me muestras tu lengua,
mirándome desafiante, con tu calor que todo lo quema, brotando de cada uno de tus poros, fluyendo con toda tu humedad hacia mi abrazo invisible.
Y yo, viento sobre las montañas no puedo escapar.
Preso de un líquido rojo que corre desde mi imaginación hasta mis manos,
sólo deseo besarte hasta que no queden huesos ni mujer ni instante.
La vibración interna
Es él, ser de voz y viento que habita dentro de mi piel. Es Aristo Risato, el de las ideas malditas, el de las letras de sangre.
martes, 24 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
Viento, viento mío
Llévate estas hojas secas
Límpiame la vista
Airea mi alma
Y si el cuerpo se resiste
Muéveme el suelo
Y si los ojos se me cierran
Arrójame espinas
Y si mi palabra es desafiante
Cállame con tus silbidos
Disculpa mi vocabulario
Disculpa mis pecados
Sólo soy una hojas más
En tus invisibles brazos.
Risato
Llévate estas hojas secas
Límpiame la vista
Airea mi alma
Y si el cuerpo se resiste
Muéveme el suelo
Y si los ojos se me cierran
Arrójame espinas
Y si mi palabra es desafiante
Cállame con tus silbidos
Disculpa mi vocabulario
Disculpa mis pecados
Sólo soy una hojas más
En tus invisibles brazos.
Risato
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